Alemania. Continental está dando un paso decisivo hacia la automatización inteligente en su planta ContiLifeCycle (CLC) de Hanover-Stöcken, donde desde marzo de 2025 operan siete robots móviles autónomos (AMR) encargados del transporte interno de neumáticos. La compañía busca así optimizar procesos, mejorar la ergonomía laboral y avanzar en su transición hacia la Industria 4.0.
Los AMR se encargan de mover neumáticos verdes entre distintas estaciones del proceso de recauchutado, liberando al personal para dedicarse a tareas especializadas como el ajuste de maquinaria y el control de calidad.
“Los robots autónomos han estado apoyando nuestro flujo de producción durante seis meses… Son un valioso complemento para nuestras operaciones diarias y ayudan a crear un entorno de producción seguro, eficiente y optimizado desde el punto de vista ergonómico”, afirmó Felix Hantelmann, director de la planta ContiLifeCycle.
Los robots circulan de manera autónoma por la nave industrial gracias a sensores avanzados, cámaras de 360° y tecnología de control basada en inteligencia artificial. A una velocidad de hasta dos metros por segundo, transportan neumáticos desde la máquina de ensamblaje hasta las prensas de vulcanizado y posteriormente hacia el área de control de calidad.
Este flujo automatizado acompaña un proceso de recauchutado en caliente que implica:
- Transferencia de la carcasa lijada a la máquina de construcción.
- Aplicación de hasta 18 kg de caucho fresco calentado a 100 °C.
- Traslado del neumático mediante AMR hacia prensas o áreas de almacenamiento.
- Vulcanizado a 160 °C y posterior inspección.
- La reducción del esfuerzo físico es uno de los principales beneficios. Antes, los operarios movían manualmente trolleys y grúas de hasta 250 kg cargados con dos neumáticos, realizando múltiples trayectos entre estaciones.
Tecnología con respaldo del equipo humano
El proceso de implementación incluyó un programa integral de formación para los colaboradores, lo que reforzó la rápida aceptación de la tecnología. Incluso participaron en la elección de los nombres de los robots, entre ellos Cargo Knight, Rubber Ranger, Iron Tread y LifeCycle Commander, gesto que fortaleció la integración de estas soluciones en la rutina diaria.
El éxito en Hanover-Stöcken ha motivado la adopción de soluciones similares en otras plantas de Continental alrededor del mundo, incluyendo centros en Norteamérica, Europa y Asia. Este enfoque forma parte de la estrategia global de la empresa para reforzar la eficiencia, sostenibilidad y digitalización en la fabricación de neumáticos.
Desde 2013, la planta ContiLifeCycle ha recauchutado más de un millón de neumáticos para camiones y autobuses. El proceso permite reutilizar hasta el 70 % de la estructura original, logrando productos comparables a uno nuevo en seguridad y desempeño, pero con un menor uso de recursos. A nivel global, Continental ha producido alrededor de ocho millones de neumáticos recauchutados en sus distintas instalaciones.

