Internacional. El mercado global de líneas de ensamble y prueba de motores para vehículos de nueva energía (NEV, por sus siglas en inglés) mantiene una trayectoria de crecimiento acelerado, impulsado por la expansión de la movilidad eléctrica y la automatización industrial.
De acuerdo con un reciente informe de mercado, este segmento alcanzó un valor de USD 1,000 millones en 2024 y se proyecta que llegará a USD 2,457 millones para 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de 13.7 % durante el periodo de pronóstico.
En 2024, el mercado registró la instalación de aproximadamente 286 líneas de producción a nivel global, con un precio promedio cercano a los USD 3.3 millones por unidad, lo que refleja el alto nivel tecnológico y de integración que caracteriza a este tipo de soluciones industriales.
Las líneas de ensamble y prueba de motores para vehículos eléctricos están diseñadas para la producción automatizada de motores de tracción y sistemas eléctricos integrados utilizados en vehículos eléctricos a batería (BEV), híbridos enchufables (PHEV) y vehículos eléctricos de rango extendido (EREV). Estas plataformas permiten la verificación integral del desempeño del motor y de los sistemas “tres en uno”, que integran motor, inversor y reductor, garantizando altos estándares de eficiencia, durabilidad y consistencia en la producción en serie.
El proceso productivo abarca etapas críticas como el bobinado del estator, ensamblaje del rotor, soldadura láser, balanceo dinámico, pruebas eléctricas y de aislamiento, ensayos de ruido y vibración (NVH), verificación térmica, así como pruebas de torque y eficiencia. Este conjunto de operaciones posiciona a estas líneas como equipamiento clave dentro de la cadena de valor de los vehículos eléctricos, con impacto directo en el desempeño, la seguridad y la autonomía de las unidades.
En términos de cadena de suministro, el segmento upstream incluye proveedores de componentes y tecnologías como ABB, KUKA, Yaskawa, Keyence, Siemens y Schneider Electric, entre otros, mientras que la integración de sistemas recae en compañías especializadas como Dürr, Comau y ATS. Los principales usuarios finales son fabricantes de vehículos eléctricos como BYD, Tesla, Geely, NIO y SAIC, así como proveedores de sistemas de propulsión eléctrica como BorgWarner y Nidec.
El informe también advierte que las políticas arancelarias implementadas por Estados Unidos en 2025 podrían introducir un entorno de mayor incertidumbre para el mercado, con efectos potenciales en la competitividad global, la reconfiguración de cadenas de suministro y las relaciones económicas regionales.
Por regiones, Asia-Pacífico y Norteamérica se perfilan como los principales motores de crecimiento hacia 2031, respaldados por inversiones en manufactura avanzada y el fortalecimiento de la producción local de vehículos eléctricos. A nivel competitivo, fabricantes como Bosch Rexroth, Comau, KUKA, ATS Corporation y PIA Automation concentran una parte relevante del mercado, con los tres principales proveedores representando una proporción significativa de los ingresos globales.
Con márgenes brutos estimados entre 25 % y 40 % y una capacidad promedio de producción de alrededor de 10 líneas por año por instalación, el mercado de líneas de ensamble y prueba de motores NEV se consolida como un segmento estratégico dentro de la transición global hacia la movilidad eléctrica.
El estudio completo lo encuentra en este enlace.

